16/08/2018

SISTEMAS DE SALUD


EL NIDO DEL CUCO

Los recursos son limitados y la demanda es infinita”. Este viejo axioma de gestión sanitaria debido a la complejidad de la asistencia sanitaria ya referida y a la innovación tecnológica constante puede hacer que el acceso al sistema de determinadas poblaciones de bajos recursos, no logre su objetivo de ser beneficiarios de tal complejidad sanitaria y tecnológica y que ésta se encuentre limitada a los sectores sociales de mayores recursos.

Por Martín Lomez

        Cuando iniciamos el desarrollo  de un tema es de buena costumbre dar las definiciones básicas de lo que explayaremos.

¿Qué es un sistema? Un sistema (del latín systema, proveniente del griego σύστημα) es un objeto compuesto, cuyos componentes se relacionan con, al menos, algún otro componente. Puede ser material o conceptual. Todos los sistemas tienen composición, estructura y entorno.

Una definición abstracta, por cierto, y quizás poco comprensible. Ahora bien, no trataremos de explicar algo abstracto. Más bien nos introduciremos en una realidad tangible y muy próxima a nosotros.

¿Quién en alguna oportunidad no requirió asistencia a su salud por distintos motivos? Probablemente el 100% de los que lean esto lo han hecho en varios momentos de su vida y, al hacerlo , accedieron al sistema de salud.

Es entonces que definimos a un sistema de salud como la combinación de todas las agencias y organizaciones, públicas o privadas, así como a todas las relaciones que las interconectan y que se encargan de proveer cuidados de salud en una determinada zona.

Ahora podemos con más seguridad abordar este tema, no sin antes preguntarnos: ¿hay un sistema de salud ideal? A nuestro entender, claramente NO. ¿Por qué NO?

El título de esta nota es Sistemas de Salud. En plural. O sea que hay más de uno. Hay más de uno porque ninguno demostró ser el ideal en todas las condiciones sociales, históricas, culturales, económicas y demográficas de una población. Tener en cuenta esas condiciones para adaptar los sistemas de salud es fundamental en pos de lograr la adecuada interconexión de la que hablamos cuando, justamente, los definimos.

Los sistemas de salud son influenciados por diversos factores. Los más importantes son:

  • Históricos y étnicos
  • Económicos
  • Políticos
  • Respuestas del estado a las fallas del mercado

 

Los factores históricos y étnicos (podríamos agregar los culturales) determinan, en todos los procesos que se desarrollan en un sistema de salud, características propias de la comunidad que es beneficiaria de esos procesos. Explicado más claramente y, a modo de ejemplo, será distinta la forma de abordar una problemática de salud en una población urbana occidental que en una población rural en el interior del África profunda. Si quisiéramos hacerlo de igual manera, seguramente las barreras presentes entre lo que podemos ofrecer y lo que la población blanco (aquella población a quienes nos dirigimos) necesita, hará que nuestra intervención sea estéril en cuanto a los fines que perseguimos.

Los factores económicos y políticos son más fáciles de interpretar. La limitación de los recursos materiales y humanos por motivos económicos decantarán en un más pobre servicio sanitario.

Los factores políticos influirán en la medida que formen parte o no de una política de estado. ¿Es la salud una política de estado? ¿Lo fue alguna vez? ¿Forma parte de la agenda política de los gobernantes? Es evidente que la problemática económica o de la seguridad resulta tener un desarrollo mucho mayor en las políticas públicas.

Por último hay un factor que nos es poco conocido o al menos no conocemos sus alcances. Son las fallas del mercado.

           Uno podría expresar: “La práctica médica es un fenómeno exacto y reproducible al realizarse en un marco de trabajo con un elevado grado de certidumbre” Lamentablemente NO ES ASI.

¿Cuáles son las fallas del mercado? En primer lugar la incertidumbre respecto a la enfermedad y a la eficacia del tratamiento. La medicina NO es una ciencia exacta. En rasgos generales no se puede asegurar el éxito de un tratamiento. A este hecho le sumamos el factor económico: la no cura de una determinada enfermedad con una terapéutica suele exigir la aplicación de otra terapéutica con lo cual deben sumarse los costos de los dos tratamientos. Un tema nada menor.

Otra de las fallas del mercado son las múltiples barreras de acceso al ingreso como beneficiario de un sistema de salud. ¿Cómo se interpreta esto? Pongamos un ejemplo claro. Si una persona requiere atención médica y el primer turno está disponible en seis semanas o debe abonar un coseguro o copago que excede sus posibilidades económicas, se verá dificultado su acceso al sistema con los riesgos que para su salud conlleva.

Es por eso que todos los sistemas sanitarios presentan problemáticas en común que los afectan en gran medida y que deben resolver para lograr que el sistema funcione eficazmente.

 

PRINCIPALES RETOS DE LOS SISTEMAS SANITARIOS

 

  • Complejidad de la asistencia sanitaria
  • Recursos limitados
  • Innovación tecnológica constante

 

La complejidad creciente de la asistencia sanitaria tanto en los métodos diagnósticos por imágenes como la resonancia nuclear magnética, ecografía, tomografía axial computada o métodos diagnósticos por laboratorio de alta complejidad (solo por dar dos ejemplos breves en el tema diagnóstico) o en las terapéuticas como medicación de última generación sumamente costosa, hace que un sistema de salud corra el riesgo de desfinanciarse si no se utilizan adecuadamente las herramientas de gestión con la cuales se cuentan.

Esto de por si es un ítem fundamental. ¿Las herramientas de gestión se pueden usar en forma éticamente incorrecta? Lamentablemente sí. Esto puede generar una “grieta” (palabra muy de moda hoy) entre quienes tienen mayor fuente de financiación respecto a aquellos que tienen recursos económicos más limitados.

Los recursos son limitados y la demanda es infinita”. Este viejo axioma de gestión sanitaria debido a la complejidad de la asistencia sanitaria ya referida y a la innovación tecnológica constante puede hacer que el acceso al sistema de determinadas poblaciones de bajos recursos, no logre su objetivo de ser beneficiarios de tal complejidad sanitaria y tecnológica y que ésta se encuentre limitada a los sectores sociales de mayores recursos.

Qué tema ¿no?

 

Hagamos un poco de historia. En los `60 una neumonía era diagnosticada con el examen físico del médico y una radiografía de tórax. Era tratada seguramente con penicilina.

Hoy, ante una presunción diagnóstica de una neumonía amén del examen físico del paciente y la radiografía de tórax, probablemente requiera de una tomografía en la que quizás se halle un derrame pleural que requiera nuevos controles tomográficos y eventual drenaje del derrame con estudio bacteriológico y de anatomía patológica del material obtenido. El paciente será tratado con antibióticos de última generación, seguramente muy costosos. Obviamente en este caso el mayor costo redundará en un mejor pronóstico de la neumonía con mayor probabilidad de cura sin secuelas que esta misma entidad hace 50 años. Pero (siempre hay un pero) ¿todas las personas con neumonía pueden acceder a esta tecnología diagnóstica y recibir antibióticos de última generación?

Los Americanos (muy meticulosos en el tema costo) tienen bien tabulado este ítem.

 

VARIABLE

 

 

 

 

AÑO

 

1960

1980

2000

Incremento 1960 / 2000

 

Gasto del PBI en salud (%)

5,1

12,1

15

290 %

 

Médicos cada 100.000 habitantes

126

192

300

239 %

 

Costo tecnología en salud per cápita por año (U$)

213

726

2600

1.200 %

 

En el 2015 USA destinó aproximadamente un 17 % de su PBI en sustentar su sistema de salud.  En ese mismo año había 270 médicos cada 100.000 habitantes (decayó respecto al año 2000 alcanzando su punto más bajo en el 2009 con 240 médicos cada 100.000 habitantes).  Los costos en tecnologías nuevas se han incrementado notablemente en los últimos años.

La pregunta que surge espontáneamente es: ¿tiene USA el mejor sistema de salud según indicadores sanitarios? NO. Es el más costoso. El que pone mayor dinero en juego. Pero no el que tiene mejores indicadores.

¿Y por casa cómo andamos? Los invito a leer la nota que desarrollaremos en el próximo número.

Gracias por leer hasta acá. Quedo a disposición de sus preguntas y comentarios.

  

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